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1. Observaciones generales.

1.1. Cuando se trata de recoger información con una finalidad determinada, mientras no se especifique más, cualquier fuente puede valer: oral, escrita, iconográfica, audiovisual, fílmica, mediática, etc. Como la presente información está enclavada en el capítulo de la lectura, se considerarán solamente las fuentes escritas.

1.2. Bibliotecas, fotocopias, escaneados, subrayados, resúmenes, esquemas, recortes, fichas, etc. son otros tantos medios de recopilar información sobre un determinado tema y de tenerla a mano. De entre todos ellos, aquí se dirá algo sobre las fichas.

2. Método de fichas.

2.1. Existe una gran diversidad de tipos de fichas: fichas de lectura, de citas, bibliográficas, temáticas, etc. y cada uno tiene sus propias exigencias, según su especificidad, utilización, finalidad, etc.

2.2. Desde el punto de vista genérico de recogida de información, lo que hay que exigir a cualquier ficha es : a) que guarde una determinada información y b) que señale con toda precisión la fuente de la que está extraida la información.

2.2.1. La información se puede recoger en forma de cita literal, de resumen, de esquema, etc. Dicha información puede , además, ir acompañada de comentarios personales, de referencias a otras informaciones, etc.

2.2.2. La fuente ha de ser reseñada con precisión: nombre y apellido completos del autor, sin siglas ; título sin comillas del libro, o título entre comillas del artículo de revista. Si se trata de un libro, hay que reseñar el lugar de publicación, el editor, la edición, el año de edición y, por último, la página en la que se encuentra la información recogida; si se trata de una revista, hay que recoger el título, el número, la fecha y la página.

2.3. La clasificación de las fichas realizadas depende, en gran medida, del tipo de fichas, de su finalidad, etc. por ello, no se añade nada a este respecto, aunque sea importante precisamente, para poder posteriormente recuperar y utilizar la información recogida.