En euskera las palabras no se ordenan de la misma manera que en castellano. Pero de la misma manera que en castellano hay más de un orden posible según sobre que información se quiera incidir, también en eukera ocurre lo mismo.
En euskera las palabras no se ordenan de la misma manera que en castellano:
Ibon lanera joan da.
Ibon al trabajo ha ido.
Es evidente que el orden “Ibon al trabajo ha ido” no es usual en castellano. En euskera, en cambio, es normal que el verbo vaya al final, detrás del complemento o complementos. Pero de la misma manera que en castellano hay más de un orden posible según sobre que información se quiera incidir, también en eukera ocurre lo mismo.
Nor joan da lanera? Lanera Ibon joan da.
¿Quién ha ido al trabajo? Al trabajo ha ido Ibon.
Nora joan da Ibon? Ibon lanera joan da.
¿A dónde ha ido Ibon? Ibon ha ido al trabajo.
Por tanto, estas dos oraciones no son idénticas; tienen distintos significados, ya que cada una de ellas responde a diferentes preguntas y subraya o da mayor énfasis a distintos elementos de la misma.
Nor da hau? ¿Quién es éste? Hau Ibon da. Éste es Ibon.
Nor da Ibon? ¿Quién es Ibon? Ibon hau da. Ibon es éste.
El orden cambia tanto en castellano como en euskera, pero si en castellano el elemento por el que pregunto, el elemento inquirido va detrás del verbo, en euskera siempre va delante del verbo. Tanto en afirmativas como en negativas.
Amalagun horrekin ikusi dut.
Ama ez dut lagun horrekin ikusi.
Ahora bien, en casos de verbos sintéticos, lo que queremos negar, sobre lo que queremos incidir, se coloca inmediatamente detrás del verbo.
Nor ez doa kalera? Kalera ez doa Ibon.